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Pasa el tiempo
Y el tiempo ha lavado el dolor,
y el tiempo, sereno en el alma.
Y el paso de los años, ajando
los cuerpos, tatuándolos
de experiencias. Los días pasan,
lluvias que caen y caen, sombras
sobre las tristes hojas del otoño.
Grises melancólicos en las estatuas,
calmos los aires en pos de la tormenta.
Delirios del soñador, del hombre
que se recoge de sus sufrimientos
y entrega el alma a la paz.
Sopla el mar la acritud de sus olas,
ásperos y oscuros colores
de la tierra de montaña. Los cantiles
aguardando la eternidad. Y ya descienden
truenos en las tumbas, que descansan
su vida. Pues la belleza ha resuelto
los padecimientos, y el amor cejó
las viejas cicatrices. Ya se hunde el tiempo
en el horizonte, y el mar está rojo.
Rojo de crepúsculos, de día y de noche;
de tiempos,
tiempos que pasan y pasan…
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